miércoles, 10 de marzo de 2021

A la señora bonita

A Alma Ethel Valenzuela

Volví a encontrarla hace tan poco
tan poco como mucho pero allí estaba ella
no pude verla creo que la imaginé
así que escuché su voz dulce
y descubrí que era precisamente
aquella voz tierna de antaño
aquella voz hecha quimera
que llegaba por el hilo inalámbrico
de un teléfono oportuno
y el resto lo hizo la imaginación
allí estaba ella, mi amiga bonita
que hoy sufría de una enorme afección.
Intentamos con ahinco no pensar en ello
y así pudimos conversar minutos pequeños
minutos que al final los hicimos enormes
y así surgieron de nuevo fantasías
ensueños, delirios
o quimeras antiguas
podía imaginar su sonrisa
sus manos de nieve
y su voz tan suave, tan dulce
tan dulce
como el turrón
y así los minutos pasaron
los minutos cruzaron
los minutos crecieron
como una llovizna suave
una llovizna tenue
que ha quedado para siempre
metida en mi corazón…
Miriam de León Escobar
©️®️

Guatemala, 18 de febrero de 2021.
Astrid Cazali

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