La seda de sus manos
A Grace Ávila
un aleteo
se escucha...
me asomo
y las veo...
seis pájaros vuelan
y sus plumas parecen
espuma naranja
allí está ella
y trae una sonrisa dibujada
es mi amiga querida
que con sus alas plateadas
me regala el aroma de sus flores
entonces...
las cinco aves del paraíso
surgen como abanicos
entre sus manos de seda
y aleteando suavemente
inundan de luz
mi espacio pequeño
de sueños y versos...