viernes, 23 de octubre de 2020

Con tu dolor de siglos

Tanto me dueles Guatemala
me dueles en tu planicie
de mujeres y hombres
esos hombres y mujeres
de llantos y penas
me dueles en tus laderas
en tus valles partidos en hebras rojas
si, como me dueles Guatemala
me dueles en tu tierra de penurias
me dueles en tu tierra apartada
me dueles en tu vertiente de llanuras
en tu falda de volcanes
y en tus follajes lujuriosos
me dueles en tus simas y en tus vértices
me dueles en tus ríos y lagos de destierros
me dueles con tu dolor de siglos
con tu lamento de hambre y de miedo
si, hoy me estremeces por tu gente
y por lo que eres toda tú.
Si, me dueles Guatemala
porque hoy, me tropiezo con tus caminos
me encuentro con tus senderos escarpados
porque tu palabra múltiple por fin llega
y hoy mi Guatemala, te presiento,
hoy, aprisiono tu imagen
atrapo tu cordillera encumbrada
tus volcanes presuntuosos
tu tribu de lenguas profusas
de ríos y de mares
si, es hoy que te adivino patria
por tus muertos silenciosos
por tus ombligos insepultos,
por ese olor a muerte
que cubre tus flores de filigrana
y tus ríos azules
si, hoy, ¡por fin te descubro
y… como me dueles
Guatemala!

Miriam de León Escobar
©️®️
Guatemala, 15 de septiembre de 2020.






Duri-ruri-ruri-ruriruri-ruri-rá

Era su canto escalonado
que llegaba fresco
si, la mocita vocalizaba,
modulaba y entonaba
con su voz bella,
cantaba y volvía a cantar,
tarareaba, subía
bajaba y de nuevo volvía a subir
si, la niña entonaba y tarareaba también
parecía la fuente de un cuento de hadas
con su chorro travieso y móvil,
cayendo como aria de ópera
como canto oportuno…
La imaginé entonces
como un hada de cuento
con sus alas transparentes
y su voz salpicada
y así seguía y seguía
duri-ruri-ruri-ruri-ruri-ruri-rá
cada vez eran más las escalas
eran más y más amplias
se hacían cada momento más grandes
como si fuera un campo de girasoles
que germinaba como una explosión de colores
y así su voz crecía y crecía
parecía que estaba a punto
de alcanzar el cielo
y así el dirarira-rira-rira-rira-rá
me apresaba por completo
la voluntad y el deseo
como si fuera un canto
verdadero
de sirenas…

Miriam Leticia de León Escobar
©️®️
Guatemala, 21 de septiembre de 2020.




El andariego

Frente a ti… la vereda
lo veías y no podías dejar de verlo
lo observabas por última vez
tan pequeño y tan angosto, era tu rancho,
las paredes de adobe y paja
sus esquinas anochecidas
te enganchaban
te estabas yendo ya sin remedio.
Una bolsa amplia de brin
laxa y oscura acogía
las dos camisas y un pantalón,
solo lo necesario
llevabas el pañuelo con su beso
guardado en el medio…
La gente había empezado a irse
la salida se hacía urgente
la muerte había llegado despacio
con el hambre, la malaria,
la calentura, el frío y la ignorancia.
Dejabas tu casa, tu aldea y tu tribu.
Así que miraste atrás por última vez
tu rancho y sus manos te apretaban el pecho,
tan miserable y pequeño, tendrías que agarrar camino,
te amarraste el cincho y dese allí empezó la ausencia…
El abandono fue profundo
y la tierra nueva te rompió el pecho
y también el hoy, el mañana y el siempre.
Y hoy haces memoria,
cada vez que el sol asoma,
cada vez que la luna se abre
y especialmente cuando las estrellas titilan
inevitablemente imaginas tu rancho
y traes a la memoria su cobijo
con aquel mismo sol, con aquella misma luna
y las mismas estrellas…
Irremediablemente vuelves la vista atrás
la sueñas a ella en aquella choza pequeña
con sus paredes de adobe
con sus paredes de barro
que aún hoy, te siguen sujetando
el pecho…
Miriam de León Escobar
©️®️
Guatemala, 23 de septiembre de 2020.




martes, 20 de octubre de 2020

María Teresa

Me hará falta tu palabra amiga bella
tu palabra recia y estupendamente
bien pronunciada
me harán falta tus manos
esas manos que aleteaban
como mariposas
tus brazos y tu cuerpo
de personaje de teatro perfecto
me harán falta tus ojos brillantes
y tu cabello ensortijado
toda tú me harás mucha falta
pero te digo amiga bella
que yo sé que a cada momento
desde hoy
doña Inés y el Monje blanco
entrarán a cada rato en mi casa
e intuyo que de tiempo en tiempo
escucharé el salto del perro cojo
y cuando mire al cielo
y vea las estrella y los luceros
sabré que es aquel perro sin pata
que tu declamabas
con tu voz espléndida
aquel perro cojo de tus sueños
aquel perro cojo
que va haciendo agujeritos
en el cielo con su muleta de plata
y que ahora te acompaña…

Miriam de León Escobar
©️®️
Guatemala, 16 de octubre de 2020.