jueves, 27 de enero de 2011

Pirámide

Tikal, el lugar de las voces


Una noche
soñé con ellos,
bajo el cielo
se escuchaba
el murmullo...

Eran los espíritus
de la pirámide,
que caminaban
en medio de la noche,
susurraban
entre los caobos,
ramones y cedros.

Escuché entonces
sus pasos,
los vi levantarse
majestuosos,
altos y llenos
de magia,
eran los señores
del gran templo,
los del santuario
con cara de jaguar:
Hasaw Chan,
K’awil,
Yik'in Chan K'awil
y Yax Ain.
Caminaban despacio
mientras la neblina
seguía silenciosa
sus pasos,
mientras
el incienso
se pegaba a sus ropas
y la brisa húmeda
besaba sus rostros,
era la voz
de los abuelos
que se perdía en la selva.
Mi corazón
se encogió,
mi respiración
se detuvo,
las plegarias apretadas
se elevaron,
de frente pude entonces
admirar a Tikal,
enorme, hermosa,
plena y llena de magia,
la luz de la luna
pintada en sus escalones
y las estrellas
en conversación
 perpetua,
desperté de pronto,
creí que era un sueño,
que no era real,
de pronto
descubrí las huellas,
sentí el aroma del pom,
escuché la música
del hormigo,
tuve conciencia
del lugar
era verdad,
era el lugar
de las voces,
no era una fantasía,
di gracias
a los dioses mayas,
porque ahí
estaba frente a mí
la majestuosa...

¡Tikal...!

Guatemala, julio 4 de 2002

miércoles, 26 de enero de 2011

Con plumas azules

El nido


En busca de un nido
volaron derecho
batieron sus alas
con plumas azules...

Buscando un camino
un cielo y un techo
batieron sus alas
y volaron derecho...

En busca de un nido
batieron sus alas
buscando el abrigo
y volaron derecho...

Pájaro chapín...
Pájaro chapín...

Valiente y peregrino
En busca de un nido
Y también de un camino
Batieron sus alas
volaron derecho.

Doblaron sus alas
El viento y la nieve
Quebraron su aliento
Y rompieron su pecho

Pájaro chapín...
Pájaro chapín...

Un soplo divino
besa sus alas
da fuerza en su pecho,
encuentra su nido
un cielo y un techo...

Washington, diciembre, 20 de 2010.

Flor de Mayo

Partir con...


Juntos y muy cercanos
hemos llegado...
vinimos en "Flor de Mayo"
algunos volando entre nubes,
otros por desiertos eternos.

Nuestros nombres:
"peregrinos",
si... hemos viajado,
lejos de nuestra casa,
lejos de nuestra tierra,
hicimos camino
y ahora...
cosechamos nostalgia.
Hemos sido peregrinos
en la búsqueda
de una estrella...
¿será la de Belén?

Todos cubiertos,
por un mismo manto,
hablando en una sola lengua,
la de los andariegos,
y así tomados de la mano
descendimos de nuestra barca
la "Flor de Mayo".

En el horizonte
la nieve
una mañana helada y
una tarde
pintada de melancolía.

Vimos entonces
hacia el cielo,
y compartimos
ese momento,
ese momento de ayer,
el de mañana
el de siempre...

Washington, 5 de diciembre de 2008.

El fantasma

El verdadero Míster White
Caminé de prisa
los pasos querían ganarle
la carrera al viento,
pasé el pequeño puente:
Dumbarton su nombre...

El paisaje desplegaba
árboles desmadejados,
y un cielo gris y apagado.
Crucé la calle 23,
llegué a la Massachusetts
justo bordeando la rotonda
y ahí estaba...
la 2220 y calle "R"
ese era el lugar.
La bandera azul, blanco y azul,
la etiquetaba:
era...
¡la Embajada de Guatemala...!

Subí las gradas,
empujé la puerta y...
un escalofrío me recorrió el cuerpo,
fue el primer contacto...

A partir de ese momento
lo presentí,
reconocí su espacio.
Y el temor a encontrarle
lo llevaba como un latido
perenne en el corazón...

Una tarde subí las gradas,
sentí un soplo en la mejilla,
y el temor me invadió,
confusa y nerviosa
entré a la cocina,
su presencia persistía
y... la sangre se me heló...
alguien se acercaba
muy suavemente,
entonces miré
detrás de mi,
y no había nadie...

A partir de ese día ocurrieron cosas,
se escuchaban ruidos,
ventanas que se abrían solas,
máquinas de escribir nocturnas,
sillas con vida propia.

Aquel día
ocurrió...
de pronto...
un ligero viento helado entró...
creí ver algo
detrás de mí,
parecía una sombra
era una presencia,
parecía... un fantasma,
...era Míster White...

Sí... era él,
había llegado,
como siempre
sin anunciarse,
de cuerpo entero
y estaba junto a mí.

Era él...
él que vivía desde siempre
en la vieja casona,
era precisamente Mr. White
quien ahora
apretaba mi corazón,
hasta casi sofocarme.

Salí apresurada
a la calle
quería quizás escapar
o tal vez esconderme.

Pero no... quedé asombrada
estupefacta,
estaba ahí
de frente y rotundo,
era el fantasma,
que me saludaba.

Había llegado
como una sábana blanca
hermosa y fría
sí... había llegado...
...junto con la primera nevada...

Sí... era el fantasma
el fantasma
de la Embajada
era Míster White...

Washington, 5 de diciembre de 2007.

The Real Mr. White ...
I walked quickly
It seemed I wanted
to beat my steps
It was a race with the wind
I crossed the little bridge:
“Dumbarton” its name ...
In front was the horizon.
It looked as beautiful painting
with hundreds of limping trees,
a gray and sad sky too.
I crossed 23rdStreet,

I came to Massachusetts
then I turned right, 


just along the roundabout.
It was there...
at 2220 and R Street ¨N.W.¨
it was really there: the old house.
I saw then
The three stripes of the flag
Blue, White and Blue
this labeled the
Embassy of Guatemala...

I went up by the stairs,

I pushed the door. ..
And I felt something cold,
was the first time with him ....

Since that moment
every minute I felt it,
and recognize his space.
I was afraid to find him,
there was something
beating and beating
all along the deepest
part of my heart ...
It happened one day
I walked down the stairs
and I felt something
blowing on my cheek,
I was confused

I was nervous
so I went to the kitchen,
his presence persisted
and my blood froze
something seemed to come slowly,
very slowly
then I looked behind me,
there was nobody…

Many things
happened since that day,
strange noises,
windows opening by itself,
nocturnal typewriters

chairs with own life,
finally ....
suddenly ...
came a chilly wind,
I saw something behind
like a shadow
It was a huge presence
like a ghost
maybe ... it was Mr. White ...
Yes ... it was him.
He had come suddenly,
as always
unannounced
it was Mr. White
as a real something

and he was really close to me. 
Yes it was Mr. White
the one that always was
in this house,
it was precisely him
who squeezed my heart,
until I was feeling suffocated.
I ran out to the street
and I was amazed
I was stupefied
He was there…,
the real him.

It was the ghost
...who greeted me.

He had arrived
just like a white sheet
beautiful and cold
He... had come ...
... Along with the first snow ...
Yes ... it was the ghost
It was the ghost from the Embassy
It was Mr. White…

Washington, December 5, 2007.  

La misma mirada

La ronda


Y pasó el tiempo,
las semanas,
los meses
y los años...
Mientras tanto
los rostros cambiaron,
las mentes fueron menos ágiles,
la voz más nocturna,
los pasos más lentos
los sueños más angostos
la mirada...
la mirada...
la misma.
Algo ocurría de pronto,
algo que quería escapar
del letargo,
sí, era el recuerdo,
si... el recuerdo
que estaba ahí...
doblado como un abanico,
pero vivo y brillante,
como una luciérnaga
de luz azulada...
exactamente igual
a la ronda de ayer...
y ahora sin conjuros,
sin brujas ni varitas
se encontró
nuestra palabra
en el ciberespacio,
mágicamente etérea
suspendida como
una telaraña plateada.
No hubo ya distancia
ni geografía tirana,
nuestros pasos
se traslaparon
y hubo entonces
tres latidos,
tres sueños,
tres sentimientos
las manos juntas otra vez...

Entonces...
en otro escenario
cruzamos puentes,
bordeamos Círculos
con apellido,
bahías de cangrejos
y peces de colores.

Visitamos iglesias
y catedrales ecuménicas
que escucharon nuestros rezos...
Degustamos también guisos
como los de Aladino,
Shahriar y Schehrezade
acompañados de vinos celestes.

Y al frente: estaba la Casa Blanca...
con sus cinco salones de colores,
sus lámparas enormes
chorreando ojivas transparentes,
la Casa Blanca blanca
con sus paredes adornadas
de rostros históricos,
y saliendo sus jardines gozosos,
parques elípticos florecidos,
todo fastuoso e increíble...
...mientras tanto...
nosotras de nuevo,
aquí, allá y siempre,
manos juntas y apretadas,
cantando de nuevo,
haciendo una ronda
retomando la ronda de ayer
una ronda otra vez...

Washington, 17 de junio de 2008.

En un ave de plata

Me robó el corazón


Le conocí porque
era mi destino quizás...
fue un regalo...
Llegué metiéndome
entre las nubes y la luna,
y sí...
fue por la noche
bajé despacito
en un ave de plata...
Y así...
me encandilaron sus ojos,
ojos
que se abrían enormes
como luces iridiscentes
luces que se desparramaban
sobre bloquecitos,
cajitas uniformes,
altas y bajas, bajas y altas,
verticales y precisas
formando todas una ciudad.
De pronto el cansancio me venció
y cerré los ojos por un instante,
un instante en que creí
que todo había sido un sueño...

Cuando empezó a amanecer
pude ver
al sol insolente
reventando sobre la playa,
y el verde de las palmeras
y de los arbustos
y también de la hierba
todos prendiéndose
dulcemente
a la tierra de Panamá.
Las flores coquetas
se prodigaban
en mil matices
y mientras tanto
alrededor el mar,
lamía dulcemente la costa,
la gente empezaba
a moverse metiéndose en su
laboriosa cotidianidad.

A partir de ahí
suavemente surgió
su historia,
caminé por calles angostas
y casas antañonas,
el Casco Histórico se mezcló
poco a poco con mis recuerdos,
Xela y Antigua en primer plano,
casas de balcones rosados,
y teatros cordiales
en donde los rostros pálidos
de Wagner, Lope de Vega,
Cervantes, Molière,
Rossini y Shakespeare
saludaban tímidamente
desde la entrada.

El Palacio de las Garzas
se levantaba majestuoso
y al frente hombres fuertes
de uniforme lo guardaban
mientras la gente desde afuera
escudriñaba un poco
como para sorprenderlos...

Los talingos negro-azulado
atrevidos volaban
buscando restos de comida
en mesas y piso sin importarles
ni los niños ni los padres,
al atardecer los pericos
ensordecían el paisaje
con sus gritos estridentes
mientras el calor se deslizaba
lentamente
como un chocolate
espeso que se derrama...

En aquel paisaje encontré
amigos y amigas,
de mi tierra y otros lugares,
amigos con sueños diferentes,
sonrisas cálidas
de rostros plenos
y de corazones enormes,
imposibles de olvidar...

Llegué entonces a Miraflores,
mi corazón palpitó mil veces
y casi se detuvo,
de pronto ocurrió el milagro:
una llave de espuma
abrió la puerta de cristal
y el mar se partió en dos
como una naranja,
mi suspiro quedó suspendido
en el tiempo,
fue entonces
cuando el Arca de Noé
pasó lentamente...
entre dos océanos,
un Atlántico y un Pacífico,
y a los lados observando
se encontraba Panamá,
erguida y majestuosa como
la más grande de las soberanas,
no pude resistirme más,
me había robado el corazón,
la amaba... y, jamás...
jamás podría olvidarla...

Panamá, 15 de enero de 2007.

A mi padre

Desde el principio...


No puedo saber
el momento justo,
ni siquiera
la situación exacta,
tampoco
el lugar preciso...

Sé que a partir de entonces,
jamás tuve temores.
Le sabía allí...
y... eso
era suficiente.

Así fue desde el principio...
Cuando nací lo presentí.
Tenía al mejor de los amigos.

Me mostró el mundo
y me hizo descubrir
cosas bellas,
me enseñó a introducirme
en el paisaje,
y a dibujar mariposas
en el horizonte.
Hicimos juntos
de la esperanza
nuestra bandera.

Soñamos entonces
con caracolas espiruladas,
con peces de sombra,
y también con barriletes de colores.
A partir de uno y mil sueños,
las luciérnagas y las estrellas fugaces
deslizaron su beso en nuestra frente,
fue precisamente entonces
que la música entró como cascada.

Abrazo apretado,
huella imperecedera,
palabra apretujada,
murmullo de lluvia,
en busca de una trocha
hallamos un camino...
escalamos montes,
nos escondimos
entre los pinos azules,
confabulamos y nos reímos
de las tristezas,
y así,
nos prendimos a la vida,
¡nada podía vencernos!

Él junto a mí,
yo junto a él,
mi padre,
¡...siempre allí..!

Guatemala, 17 de junio de 2001.

martes, 25 de enero de 2011

Él estaba ahí

Letargo


Los galenos ausentes
llegaron puntualmente
manos blancas,
bisturíes azules,
mascarillas, tubos
y jeringas asépticas
y así...
me quitaron
calladamente
las entrañas.

Quedé inmóvil
recostada
por mucho tiempo.
De esta manera...
el cansancio
se me pegó en los huesos
y los días perezosos
me llevaron al desgano...
No pude ver el cielo,
ni las estrellas en mucho tiempo,
tampoco los árboles
meciéndose displicentes.

Los recuerdos me llegaron suaves,
mi casa, mis sueños, mi nostalgia.
Pensé en mis "quereres" y los sentí lejos,
No todos.
Él estaba ahí velando mi sueño,
con una sonrisa callada
prendida en el rostro
sonrisa que iluminaba mis días
y apaciguaba mis temores.

Volví a casa
con un quejido
guardado en el pecho
y un montón de sinsabores.
Él siguió cuidándome
como si fuera una niña temerosa,
día tras día
y noche tras noche,
niña temerosa
con miedo a dormirse...

Calladamente llegó mi madre
y juntos los dos
con un suspiro en los labios
me hicieron la vida más amable...

Washington, 25 de junio de 2009

domingo, 23 de enero de 2011

Aeropuerto

Punto muerto...


El vuelo
llegó con retraso
su llamada
se hizo urgente
y sus palabras
entrecortadas llegaron;
anunciaban
su inminente ausencia,
ella lo pensó
caminando de prisa
pasos rápidos
en corredores eternos,
en busca
del próximo vuelo.

Ella...
lo espera ansiosa...
Pero sin planearlo,
su angustia le alcanza;
sabe la amenaza latente,
la triple "S" amarilla
en la cartulina blanca
como un fantasma
que persigue y atemoriza,
el pulso se acelera,
y lo imagina:
reuniendo
abrigo, cinturón y zapatos,
guardando documentos
y vigilado por oficiales
amargos,
... lo humillante...
escondiendo
su rabia.

Quisiera ella entonces
que finalmente
fuera libre de ataduras,
de marcas
etiquetadas,
que no hubiera
mas fronteras,
que en el mundo
no existieran
migraciones,
cero oficiales
prepotentes,
quisiera hoy
los minutos
necesarios
los segundos
urgentes,
el enlace justo
con el 1136,
vuelo directo. .

Entonces sabría
que él olvidaría
su frustración
y ninguna puerta
le detendría más,
correría de nuevo
porque siempre
al final,
estaría
ella ansiosa
y esperándolo
con mil besos
trémulos...

Miriam de León
©️®️
Washington, 21 de noviembre de 2008