martes, 24 de marzo de 2020

Libre

Cierro los ojos
y los párpados pesan
como si durmiera
me siento libre, tan libre
que puedo pensarme
como yo quiera
 y consigo acomodarme
en cualquier rincón
así, que me detengo
por tan sólo un segundo
y descubro
que donde ahora camino
y donde en éste momento
me muevo fácil
es ahora mi momento mágico
salgo de mi encierro
arranco puertas y abro ventanas
y magicamente
los pies se han vuelto ágiles
y en éste preciso punto
las manos mías
ahora vuelan como mariposas
y en esa búsqueda loca
encuentro mi campo de trigo
mi río cristalino
y esa tierra roja suave
con formas de ángeles y ovejas
y así, hoy
soy libre, sí soy libre
como la brisa del campo
y entonces decido volar
decido volar ahora
besar las estrellas
meterme en la arboleda
sentir la yerba húmeda en mi cara
y corretear por el campo todo
si, cierro los ojos
y los párpados pesan
así, así como si durmiera
y sé que ahora
soy libre…

Miriam de León Escobar
Guatemala, 23 de marzo de 2020.


Mi fortuna

Los agarré con fuerza
eran tu abrazo y tus besos
los guardé en la cajita
la cajita de madera
envejecida por el tiempo
en ese estuche rectangular color crema
pintado de flores y hojas verdes en la tapa
allí es donde guardo mis mayores riquezas
y es en ese espacio precisamente
en donde oculto
lo que más amo en el mundo
lo hice en verdad por precaución
y con gran esmero
los doblé una y otra vez
y así sin detenerme a pensarlo
los fui acomodando cuidadosamente
uno a uno, uno a uno
se trataba de tus besos y tus abrazos
no quería  extraviarlos
quería tenerlos en reserva
y esperaba que cuando la nostalgia llegara
cuando empezara a echarte de menos
o quizás cuando el silencio
y la tristeza sobrevinieran
sabía que entonces sería
el momento correcto
para sacarlos de su encierro
entonces los desdoblaría despacio
y los pondría de nuevo
frente a mí
desplegados en la vida toda
y seguramente trascendería
en aquel momento
mi placer enorme
ese gozo del afecto
que a manos llenas
me daría
justamente
la vida toda…

Miriam de León Escobar
Guatemala, 21 de marzo de 2020.


Y allí estaba el sol

Tu aroma y tu silencio
tus pétalos y tu canto de agua
los encontré hoy
en tan sólo un parpadeo
siempre habían estado allí
los había creído perdidos
por falta de esperanza quizás
todo pasaba porque sí
el desaliento parecía
cogerme el suspiro
tenía miedo de mi sombra
y ahora el cansancio
me atrapaba el cuerpo
todo me atemorizaba…
y así, de pronto, lo escuché,
al pájaro de mi cuento
al ave azul que era tan buscada
y salí emocionada a su encuentro
su trino era tan brilante como el cielo
y la luz de sus ojos
parecía perderse en el horizonte planetario
entonces, descubrí mis flores
allí estaban los lazos de amor de mi patio
esas alianzas verdes tejidas en puntada fina
que surgían como una marejada
 y allí se erguían también mis rosas,
y mis violetas y geranios
había olvidado lo afortunada que soy
entonces de pronto sentí el viento tibio
que me besaba los labios
y pude ver las nubes
e imaginar los aromas
y así las cadencias de la tarde
llegaron como un murmullo
llegaron todos de pronto
para inundarme
plenamente
y así de ésta manera
mi día
estuvo
completo…

Miriam de León Escobar
Guatemala, 20 de marzo de 2020.

Serenidad

Trato de no pensar ahora
y querría aislarme del todo
 pero el tiempo se filtra como agua
y así los segundos se convierten en gotas
y las gotas verdi-azules se transforman en siglos
trato de no pensar ahora
pero ese traquetear suyo tan pausado
con sus partes líquidas y redondas
que caen sin descanso
me congelan
y su imagen de partícula tan suya
tan transparente, tan imaginada
que se desliza sin pausa ni sosiego
sin parar ni intentar detenerse
esas gotas de tiempo que caen
sobre el silencio pausado de mi sueño
esos segundos alargados
no me permiten abstraerme
así que trato de no pensar ahora
trato de no pensar, no pensar
mientras crecen como vendavales
los minutos, los segundos
y así su tic-tac siniestro
me va cogiendo el alma
si, poco a poco como una sombra
me van cogiendo el alma
como una sombra malintencionada
y así, a pesar de que no quiero pensar ahora
sus pasos de tedio llegan inevitablemente
sin que pueda detenerlos
y el pensamiento atroz
me atrapa con sus segundos
con sus partes líquidas minúsculas
y con ese traquetear suyo
desesperadamente
pausado…

Miriam de León Escobar
Guatemala, 18 de marzo de