Querría
De un niño que no comprende…
Creo que algo pasó
algo que no entiendo
pero tampoco sé por qué
ya no puedo "juegar" como antes
sí, así libremente y correr y correr
y volar como si fuera pájaro
sueño con caminar de prisa de nuevo
en los parques, en el campo
salir y trotar por las calles
contemplar por la ventana a la gente transitar
o caminar hacia la puerta y abrirla de golpe
sin antifaces ni protectores
querría ver a la gente pasar vestida con sonrisas nuevas
querría que hoy fuera sábado o mejor domingo
suspiraría por comerme un helado
jugar con mis amigos
poder visitar a los abuelos
y abrazarlos y darles un beso
me hacen tanta falta sus abrazos y sus besos
pero sé que algo pasó en el mundo
algo que aún no comprendo
pero las casas están cerradas
nadie sale, ni nadie entra
ya no veo las estrellas
ni la luna ni las nubes
y mientras estamos ocultos
aún a veces logro escuchar a lo lejos
algunos ruidos extraños
no sé de dónde vienen
serán monstruos
o espantajos
o quizás fantasmas
no lo sé
pero al final
respiro
me alegro de estar aquí
escondido bajo mi almohada
porque
tengo miedo
de que me
alcancen…
Miriam de León Escobar
Guatemala, 4 de junio de 2020.
viernes, 5 de junio de 2020
Hallazgo
Me descubro distintaalgo me cambió
y hoy me encuentro
como triste, abatida
confieso hoy
que los brazos
no dan ya más abrazos
y veo con tristeza,
que los labios no tienen más sonrisas ni besos
supe de las bocas grises sin comida
y supe de las heridas que jamás cicatrizan
y de las manos diligentes sin faena
por eso me invade la tristeza
me llega la congoja
porque aquí me encuentro
en mi rinconcito cálido
protegida por mis cuatro paredes
bajo el techo que me resguarda
con las voces que me acompañan
viviendo en mi mundo personal
en éste mundo ideado por mí
y así viajo cuando quiero
me muevo a cada instante
vago y sueño sin descanso
he encontrado mi mundo propio
y así, me abstraigo, me escapo
olvido y cierro los ojos
cierro los ojos hoy
y también mañana
porque sé
que algo penoso
me cambió
y hoy me
descubro
distinta…
Miriam de León Escobar
Guatemala, 4 de junio de 2020.
jueves, 4 de junio de 2020
El miedo
Como si fuera un lazo de sedaalgo que me sujeta el pecho
me quedo inmóvil
y escucho su palabra áspera
y así surge entre las sombras
también una sombra
una sombra que me retiene
y que me paraliza
y ahora sé, que es el miedo
si, sé que tengo miedo
miedo de las ausencias súbitas
miedo de los que parten
y se marchan de pronto
y sin despedirse siquiera
miedo de esas atroces ausencias
miedo por el miedo mismo
quizás debo pensar que todo
ha sido nada más que un sueño
y que aquellas nubes caprichosas
y el aroma dulce de las rosas
y el vuelo delicado de los pájaros
y la voz nocturna de los campos
solamente lo he imaginado
y como digo y confieso
creo que todo ha sido nada más
que un sueño
y porque hoy
si hoy, me delato
y admito
que si,
que sí tengo miedo
mucho mucho miedo
y que sé que hay algo
que me aprieta
el pecho y estoy segura
que es él
si él
debe ser el miedo
que me atrapa
con su lazo
de seda…
Miriam de León Escobar
Guatemala, 1 de junio de 2020.
El cuadro
Simplemente veía la pintura de mi padreese cuadro que surgía con colores tenues
con matices iluminados por pinceles seductores
lucido con tonos rojizos, ocres, verdes y grises
esas tonalidades de óleo que parecían encerrar el sollozo
y fue allí donde él precisó su historia,
la historia de la enorme casa de pisos cenizos
y peldaños de piedra.
Y así que me dije que había llegado el momento
Debía escudriñar en los trazos tan sentidos
y un poco hurgar en su maestría
era allí donde surgíría poco a poco
la memoria cifrada de mi padre
allí estaría el patio de la casona
de los papás grandes, grandes
de los bisabuelos de abanicos,
botines y camisas de seda…
Y hoy descubría la imagen de la abuela
con lágrimas en los ojos
mientras su hermana,
permanecía a su lado muy quieta.
Si, era el adiós a la casa, la casa de la memoria toda
con sus vajillas, sus copas y candelabros
embalados con papel y algodón suave
y así la pena y la nostalgia
sabía que se irían apilando poco a poco…
Entonces vi en el fondo las gradas de madera
y más atrás en el zaguán
el señor de la leña,
y mientras tanto las flores
se asomaban en el cuadro
como espectros dorados
queriendo robarles el suspiro
mientras ellas seguían allí, valientes y recias
queriendo permanecer o imaginar
que jamás se marcharían
y que poco a poco se convertirían
en raíces de árboles,
en flores, pájaros, tejas
o columnas
de la casona
aquella…
Miriam de León Escobar
Guatemala, 8 de mayo de 2020.
Cuadro pintado por mi padre José Roberto de León Escobar, Chobe, en 1973.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



