A mi flor
A Margarita Carrera Molina
Salí al campo
precisamente ese día
y me sentí diferente
parecía como sumergída
entre la hierba
caminé sin detenerme
buscaba el verso perdido
ese verso casi tímido
que parecía esconderse
de mí
o de ella...
de la tejedora
de esa tejedora
que siempre
le cantaba al viento
que escribía poemas
y que hacía versos
de pronto
allí estaba
era una mariposa
esa que aleteaba
con sus alas de seda
sobre mi frente
entonces
me sorprendió de golpe
la había encontrado
la flor que tanto
había buscado
allí cabeceando
suelta, libre
y volátil
veía a mi Margarita
esa Margarita dueña
de las palabras bellas
la que guardaba
los versos perdidos
la dueña de los versos tímidos
esa Margarita bella
esa Margarita hermosa
esa flor que busqué
por tanto tiempo
esa Margarita
que ahora florecía
florecía entre las nubes
y que hoy
le cantaría
a las estrellas...