sábado, 22 de enero de 2011

Para él

El espejismo


Te marchaste
sin darme cuenta
y tu olor quedó ahí...
tu sombra de ayer
escapaba
por la ventana,
evoqué entonces
nuestro
primer encuentro...

Te recordé
junto a aquella puerta
recostado en el dintel,
una puerta
llena de luz,
parecía un rayo de sol
reventando en
el horizonte...
vi tu sonrisa
y sorprendí
de pronto tus ojos,
ojos almibarados
pegándose a mi piel...

A partir de entonces
los momentos
los hicimos juntos
los caminos
surgieron dispuestos,
los escenarios
fueron nuestros,
nos amamos
entonces...

Te pensé,
nos quisimos,
volví a pensarte
mil veces,
entonces de nuevo
te vi,
recostado
junto a la puerta,
otra vez la luz
me cegó,
vi tus ojos
deslizándose
sobre mi piel,
pude presentir
tu sonrisa
recordé tu olor
pero...
ya no estabas,
te habías ido...

Había sido
tan sólo...
tan sólo...
un espejismo...

Guatemala, 24 de diciembre de 2004.

Día de la Caminata

Llegó el momento


Hoy es el día,
el lugar...
y el momento...
hoy es el día
de soltar de adentro,
el grito aprisionado
en el fondo del pecho...
precisamente hoy,
es el momento
de soltar la pena
y soltar el llanto,
por los que
están aquí
y por los que
ya se han ido...

Hoy es el día
de purificarnos
y de caminar derecho,
levantar la mano
y pedir por todos,
por los peregrinos,
por los peregrinos...

Los que dejaron
su tierra
y lugares distantes,
por ellos...
los que buscaron
una estrella...
sin poder encontrarla...

Hoy es el día...
el lugar
y el momento...
de soltar el llanto...
soltar la pena...
y caminar derecho...
hoy es el día...
de alcanzar
un sueño...

Washington, D. C., 21 de marzo de 2010.

viernes, 21 de enero de 2011

Trillizas

Daniela


Caminata
de años
por un pasillo
de espera
previo...
respiraciones
aprendidas
y contracciones
cronometradas.

La espera es eterna,
los segundos
se convierten
en minutos alargados,
ha germinado
la impaciencia...

Recuerdo entonces
el nacimiento
de Mariantonia
nuevamente
presiento
su pulso
y nace de mí
una higuera
que se remonta
y se enraíza...

Uno, dos, tres
con el cuarto pujido
ha nacido...
Daniela
llegó trémula,
silenciosa...
no quería despertar
a su madre
y casi no lloró.
Se recostó
calladamente
esperando por ella.

La angustia llega
y nos atrapa
mi higuera
se quiebra
su savia
se debilita,
su soplo se hace oblicuo
la máquina
se ha quedado quieta.

En un instante
suspendidas
estamos las tres,
abuela, madre, hija.

Seguimos juntas
a brazo partido,
un sólo soplo,
un sólo latido,
agarradas con fuerza,
valientemente,
de la mano las tres
colgadas
de una estrella,
nos prendimos
de la vida,
y nos escapamos
de la noche...

Y cerca,
muy dentro,
alguien nos cuida,
...alguien como...
...Dios...

Guatemala, miércoles 28 de agosto de 1996.
(14:15 horas)

miércoles, 19 de enero de 2011

Los hijos

La sombra...


Con cierto desgano
la mañana despertó,
las hojas de los árboles
parecían quietas
por momentos,
y otras pestañaban
para confortarme...

Todo llegó así
de repente
y mi mundo
empezó a caerse,
dejaba mi casa
y atrás quedaba todo...
sueños amontonados
sobre la almohada,
junto a mis recuerdos...

El eco de los pasos
de mis hijos,
sus voces y sus risas,
sus meriendas
de pan y mantequilla
y los cuentos nocturnos
de "Sirenitas"
y "Soldaditos de plomo",
quedaba el aroma
de los guisos de mi madre,
y suspendidos
las versos de mi padre.

Surgieron
los rostros amables
de los amigos,
los que compartieron
nuestros secretos...

Ahí quedaron
los besos apretados
de mis quereres
los abrazos,
todo
quedó colgado
de las paredes
de mi cuarto.

Entonces...
cerré mi ventana,
doblé las frazadas
guardé las violetas
y me puse la bufanda,
recorrí una vez más
los espacios,
atolondradamente
y sin meditarlo amontoné
libros, trajes,
fotos y discos
y mil papeles
se juntaron en la maleta,
como algo cotidiano,
entonces... de golpe...
la nostalgia llegó
antes que nadie,
la nostalgia
empezó a moverse
como una sombra,
lista para atrapar
el alma,
no me detuve a pensarlo,
pero...
era la nostalgia
la que llegaba despacio
se acercaba lentamente
preparada para sorprenderme,
y con ella,
se aproximó la tormenta
y los ojos
al final
aunque no querían,
los ojos
se nublaron
y se llenaron
de agua...

Guatemala, 31 de mayo de 2005

martes, 18 de enero de 2011

Aureairene

Hortensias...


Como una mariposa
llegó por la tarde
y su presencia
iluminó mi espacio.
Llevaba un pequeño
jardín en las manos
trayéndome paz
como la de un santuario.

Era la amiga...
de muchos años
que se acercó a mi casa
con una sonrisa
y palabras amables...

Sus manos florecidas
se desbordaron
con tonos rosados,
azules y lilas,
matices hermosos
metiéndose por todos lados
y así mi amiga
compartió
sus hortensias
y mi mesa taciturna
quedó de pronto prendada
como un búcaro florecido...

Hortensias rosadas,
azules y amarillas,
llevándome una sonrisa
y palabras amables....

Washington, 25 de junio de 2009.

Mi nana querida

María Blanco delantal blanco


Reventó la mañana llena de sol
y tan brillante y olorosa
como un verde limón.

María Blanco delantal blanco
corría por los jardines
moviéndose presurosa
como un ratón,
llevaba en la manos
su enorme abanico de cartón.

Engalanada con vestido
de encajes y bolitas
y colgando del pelo
un brillante y enorme listón.

¡Anita! ¡Anita!
gritaba mi negra,
llamándome desde la cocina
con su voz ronca de turrón.

Como una reina en sus dominios
cocinaba mermeladas en el fogón
tarareando todo el día
en su querido rincón.

María Blanco delantal blanco
jugaba con ollas y paletas
y también con el tazón.
revolviendo ingredientes
y también abrazos y besos
ya que en vez de sangre
tiene miel en el corazón...

María Blanco, delantal blanco,
desde muy temprano
trabajaba en el fogón,
sus manos amasaban
las ricas arepas
que preparaba sin ton ni son,
ta, ta ta, sonaban sus palmas
ta, ta ta, sonaba la masa
y una a una se amontonaban
formando una pila
en una servilleta marrón.

"Venga mi niña, venga mi primor,
que esta negra le ha hecho sus arepas,
para que usted entre en calor..."

Ta, ta, ta sonaban las palmas,
Ta, ta, ta, sonaba la masa,
apilándose las arepas
convirtiéndose en un montón.

Sí... María Blanco delantal blanco,
llevaba su abanico de cartón.
Engalanada con vestido
de encajes y bolitas
y colgando del pelo
un brillante y enorme listón.

Si era mi nana querida
quien en vez de sangre
tenía miel en el corazón...

Panamá, 23 de enero de 2007.

lunes, 17 de enero de 2011

Gato Viejo

A Maco Quiroa...


En un paisaje
multicolor
de mi tierra,
hace mucho
pero mucho tiempo
conocí a un "Gato Viejo".
A un "Maco Gato Quiroa Viejo"
que tenía más sueños que uñas,
y que era más gato... que viejo...

Con su cola
pintaba cuadros
y pintaba
y pintaba...
Y así pinta
que te pinta
surgían rostros morenos
de mujeres
de ojos rasgados
y trajes brillantes
de naranjas y verdes,
...casi...como el alma
de sus cuentos.
Este gato era un narrador,
y guardaba en un cofre
palabras miles,
en donde juntaba
mazacuatas,
tortuguitas
y canarios,
ahí contaba
acerca de iglesias mal hechas,
marranitos y alacranes,
sobre el sueño del pelícano
precisamente aquel
que con buches de agua clara
construyó una laguna
en medio de un mar de arena,
"espejo",
como decía el cuentero:
"donde se mira la luna
de frente o de perfil
y por la mañana
vuelven los pelícanos
y pescan pececillos de luz..."

Allí en el centro
de su enorme lomo
de gato viejo,
Maco guardaba
un tesoro:
su corazón.
Un corazón
que marcaba el paso
y que lleno de sueños
y cuajado de ideales
creaba a Juanito Ixcoy
y sus dibujitos,
y los personajes
de sus artículos,
y también de sus cuentos.
...Ese corazón...
de aquel gato de la historia
estaba inundado de amor...

Pero, hubo un pero...
sus bigotes gatunos
le señalaban
siempre un solo norte
...el de la libertad...

Por ello un día
dio el paso
y quiso saltar a un tejado
más pero más alto,
a un tejado de nubes rosas
y estrellas de plata,
un tejado
de clarineros
y conejos amarillos
de amaneceres cálidos,
un tejado de cuadros
de colores infinitos
y amores eternos...

Allí, Maco Quiroa, "Gato Viejo"
encontró su norte,
un norte
en donde todo
era transparente,
en donde los sueños
y las realidades
eran las mismas.
En un mundo
lleno de matices
como sus cuadros,
en un mundo
en donde el alma
permanece...

Y allí... precisamente allí
está ahora Maco Quiroa,
pintando siempre
y contando cuentos,
allí...
eternamente
"Gato Viejo"...

Guatemala, 8 de noviembre de 2004.