Hasta el final…
Tus pasos
y los tiempos
perfectos
cerraron tu círculo.
No más oasis
ni manos salvadoras.
Tus labios se negaron
a los zumos dulces
y las bebidas cordiales.
Desde tu lecho
con los ojos cerrados
pero abiertos…
recordaste el aroma
de tus rosas
y la palma azulada.
Junto a tu almohada
por un instante
se acercó de nuevo Platero
trotando despacito…
y las Bodas de Sangre
se asomaron sigilosas…
de la mano de Lorca…
Por última vez
entró en el cuarto
la Appassionata
con los dedos mágicos
de la abuela…
Reviviste
tus atardeceres
rodeado de tus amores
atolondrados…
Y así…
calladamente
nos dijiste adiós…
De pronto
tu corazón
palpitó de prisa
como un corcel
que galopa sin
bridas..
Y al final el pulso
quedó
suspendido
en el quejido oblícuo
del amanecer…
Un último suspiro
y tu beso apagado
padre
llegaste
al final,
tus pasos
en los tiempos
perfectos
libre, etéreo
y en paz...