jueves, 18 de junio de 2020

Monotonía

Y así los días pasan
y se enredan mil cosas
tantas como las que más
surge el ladrido necio de los perros
tan necio y tan humillado que duele
el ruido de los motores de los carros
con su chirrido de llantas apremiante
yendo y viniendo sin poder contenerse
los pájaros con sus piídos armónicos
el cacareo puntual de los gallos
y mientras tanto yo suspendida
estoy inmóvil
pareciera que estoy adormecida
pero en realidad sigo atenta
y mientras estoy quieta
escucho el ronquido de las motos
que batallan por ganarle la carrera al tiempo
vence el tic tac del reloj pequeño, el de baterías
pongo atención entonces, y escucho
alguien brinca en la casa vecina
y aguzo el oído
 uno, dos, tres, cuatro y cinco
una voz pequeña cuenta los saltos
seis, siete, ocho, nueve y diez
o quizás sean los escalones o algo parecido
y así sigo atenta y me meto en su día
entonces me asomo a la ventana
y descubro que el cielo está gris
el sol descansa ahora
y hoy tampoco llueve,
la lluvia
se ha retirado
por un hoy quizás
y por lo que veo
ella, la lluvia,
no me acompañará
en mi encierro
del día de
hoy…

Miriam de León Escobar
Guatemala, 6 de junio de 2020.


Letargo

Llegó con su voz tan particular
parecía como una queja
y como un lamento se desnudó
y se arrancó la máscara
era tan triste como la negrura
y parecía no contenerse
eran sus sollozos que no se detenían
se aproximaban cada vez más
era como un estremecimiento
una excitación que con paso elástico
daba saltos de gato de tejado amplio
y así se revelaba sorpresivamente
precisamente en el reposo de aquella vigilia
y así surgía con su voz ácida de protesta
y si, eran sus palabras sordas
y ásperas que me vencían
esas voces que susurraban
y volvían como una llovizna
y hoy justamente parecía ser
la esperada noche mía
esa sombra en donde la afonía
se hacía mi cómplice
en éste insomnio tan nocturno
como la boca de lobo
en ésta vigilia de olvido
en éste mal sueño
que se insinuaba
con sus voces disminuídas
esas voces que me cubrían
poco a poco con su queja nocturna
tan nocturna como la noche misma
y en esa confusión que se asomaba
dentro de la obscuridad mía
en esa vigilia de desvelo
que llegaba ahora
precisamente
en mi soledad y pesadumbre
surgía
el letargo, la modorra
con su rostro
de soledad
y de sueño…

Miriam de León Escobar
Guatemala, 29 de mayo de 2020.



Difícil decir adiós

A Juanito Escamilla Castillo

Tan simple porque si,
 simple porque las flores languidecen
las mariposas pierden sus alas
los ríos se secan y el sol se oculta
la luna se hace pequeña
y las estrellas, las estrellas
ellas también dejan de brillar
es inevitable
la noche siempre llega
nadie puede detenerla
y decir adiós es algo así, 
y cuando el adiós es para siempre
sin besos y sin abrazos
sin despedida
el alma llega a dolerte
por un momento no quieres pensar
solamente respiras y vuelves atrás
y de nuevo traes los momentos
los instantes, las risas
las charlas frescas con tu amigo
y, me detengo por un instante
decido entonces
que ahora quiero pensarte solamente
como si estuvieras aquí 
y pensarte como siempre
con tu piano
con tu guitarra
con tu música toda
y con tu voz
y viene de nuevo
a la memoria
en éste instante
tu voz
tu voz
que ahora regresa
y si, si 
ahora la vuelvo
a escuchar…

A Juanito Escamilla Castillo

Miriam de León Escobar
Guatemala, 26 de mayo de 2020.


El astro

Si, casi lo adiviné
lo había soñado
lo había pensado
imaginado también
era mi deseo feviente
quizás porque esperaba sus besos
en mi piel toda
aguardaba su abrazo
lo anhelaba tanto
pero así que así de simple
llegaba hoy
regresaba ahora
casi no podía entenderlo
pero surgía riendo, retozando
era como un niño
si, como un niño travieso
que se se había ido
por un tiempo
y se devolvía ahora
si, y presumía también
con sus rayos, su cabello ardiente
si, venía con ínfulas
con aires de consentido
y… bueno
no podía reñirlo
porque
nada menos
que quien venía era
el sol
que recién había
retornado…

Miriam de León Escobar
Guatemala, 7 de junio de 2020