Monotonía
Y así los días pasany se enredan mil cosas
tantas como las que más
surge el ladrido necio de los perros
tan necio y tan humillado que duele
el ruido de los motores de los carros
con su chirrido de llantas apremiante
yendo y viniendo sin poder contenerse
los pájaros con sus piídos armónicos
el cacareo puntual de los gallos
y mientras tanto yo suspendida
estoy inmóvil
pareciera que estoy adormecida
pero en realidad sigo atenta
y mientras estoy quieta
escucho el ronquido de las motos
que batallan por ganarle la carrera al tiempo
vence el tic tac del reloj pequeño, el de baterías
pongo atención entonces, y escucho
alguien brinca en la casa vecina
y aguzo el oído
uno, dos, tres, cuatro y cinco
una voz pequeña cuenta los saltos
seis, siete, ocho, nueve y diez
o quizás sean los escalones o algo parecido
y así sigo atenta y me meto en su día
entonces me asomo a la ventana
y descubro que el cielo está gris
el sol descansa ahora
y hoy tampoco llueve,
la lluvia
se ha retirado
por un hoy quizás
y por lo que veo
ella, la lluvia,
no me acompañará
en mi encierro
del día de
hoy…
Miriam de León Escobar
Guatemala, 6 de junio de 2020.



