Afortunada
Y traía un trébolcolgado del cabello
era mi niña bella que había llegado;
en sus rizos morunos
las hojas rizadas se pegaban como gasas
eran las hojas verdes de terciopelo;
y así la niña resplandecía como las estrellas
e iluminaba como el sol de la mañana
y al nacer supo que sería dichosa
no sabía cuánto pero lo presentía
y la niña creció y creció
y de pronto conoció el amor
ese amor pleno que llega con la madrugada
la madrugada de la vida misma
tempranamente y en el mejor momento
y éste amor creció y creció
como la pasión más grande
esa pasión que se desborda como un vendaval
esa pasión con viento y con estrellas
con música de céfiros y con sus lunas azules
ese amor único que jamás se derrama
y así llegaron los besos y los abrazos
esos besos y abrazos que llegan como torrente
y los dos fueron felices…
La vida los separa hoy
y con certeza saben que nada los aparta
porque ella lo piensa, lo anhela, lo sueña
y él tamién la anhela, la piensa, la sueña
y con la impaciencia de la espera
hoy, él con sus manos florecidas
y su corazón desbocado
corta una rosa salvaje
tan salvaje como su amor
y así con el aroma de sus besos
y las caricias de sus manos
llega a las brazos de la niña bella
y ésta rosa tan feroz
como el amor más grande
tan salvaje
como la pasión
la hace inmensamente
feliz…
Miriam de León Escobar
Guatemala, 24 de mayo de 2020.
A Daniela y a Hugo…

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