Aquel Cardenal
A Ernesto Cardenal
Desde aquel día lo tuve
lo conocí así nada más
y nunca jamás salió de dentro de mí
porque él era un cardenal que cantaba
y no dejaba de cantar, cantaba tan hermoso
como la vida misma
le hablaba al humo tejido, a ese humo tejido
como la niebla de estambres del Masaya
y a su laguna lapislázuli
le contrapunteaba al cielo inmenso de su tierra
y por supuesto a su enorme lago de Managua
y… al volcán ese de nombre tan musical,
al Momotombo
a ese volcán tan enormemente resguardado
por la ribera del lago Xolotlán
y él decía… que su tierra tenía
un color de cielo
y cuando la oscuridad llegaba
éste Cardenal nombraba a su patria
“la noche de las tentaciones…”
tentaciones, blancas, verdes
y tan nocturnas como las que más
queriendo todo el tiempo atraparlo
y hoy, fue el amancecer verdadero
el amancecer irrebatible, ese amanecer
donde él encontró de nuevo aquella casita que él imaginó
ese ranchito todo iluminado por la luna
con tierra mojada y agua alrededor
bañándola por todos los flancos
fue precisamente allí, donde éste Cardenal
tan lleno de trinos, tan lleno de coplas
y tan lleno de versos
escucha hoy, ahora
lo que él un día imaginó…
una mañana alegre
y muy fresca…
Miriam de León Escobar
Guatemala, 2 de marzo de 2020.
Fotografía del álbum de Ernesto Cardenal.

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