La sombra...
Con cierto desgano
la mañana despertó,
las hojas de los árboles
parecían quietas
por momentos,
y otras pestañaban
para confortarme...
Todo llegó así
de repente
y mi mundo
empezó a caerse,
dejaba mi casa
y atrás quedaba todo...
sueños amontonados
sobre la almohada,
junto a mis recuerdos...
de repente
y mi mundo
empezó a caerse,
dejaba mi casa
y atrás quedaba todo...
sueños amontonados
sobre la almohada,
junto a mis recuerdos...
El eco de los pasos
de mis hijos,
sus voces y sus risas,
sus meriendas
de pan y mantequilla
y los cuentos nocturnos
de "Sirenitas"
y "Soldaditos de plomo",
quedaba el aroma
de los guisos de mi madre,
y suspendidos
las versos de mi padre.
de mis hijos,
sus voces y sus risas,
sus meriendas
de pan y mantequilla
y los cuentos nocturnos
de "Sirenitas"
y "Soldaditos de plomo",
quedaba el aroma
de los guisos de mi madre,
y suspendidos
las versos de mi padre.
Surgieron
los rostros amables
de los amigos,
los que compartieron
nuestros secretos...
los rostros amables
de los amigos,
los que compartieron
nuestros secretos...
Ahí quedaron
los besos apretados
de mis quereres
los abrazos,
todo
quedó colgado
de las paredes
de mi cuarto.
los besos apretados
de mis quereres
los abrazos,
todo
quedó colgado
de las paredes
de mi cuarto.
Entonces...
cerré mi ventana,
doblé las frazadas
guardé las violetas
y me puse la bufanda,
recorrí una vez más
los espacios,
atolondradamente
y sin meditarlo amontoné
libros, trajes,
fotos y discos
y mil papeles
se juntaron en la maleta,
como algo cotidiano,
entonces... de golpe...
la nostalgia llegó
antes que nadie,
la nostalgia
empezó a moverse
como una sombra,
lista para atrapar
el alma,
no me detuve a pensarlo,
pero...
era la nostalgia
la que llegaba despacio
se acercaba lentamente
preparada para sorprenderme,
y con ella,
se aproximó la tormenta
y los ojos
al final
aunque no querían,
los ojos
se nublaron
y se llenaron
de agua...
cerré mi ventana,
doblé las frazadas
guardé las violetas
y me puse la bufanda,
recorrí una vez más
los espacios,
atolondradamente
y sin meditarlo amontoné
libros, trajes,
fotos y discos
y mil papeles
se juntaron en la maleta,
como algo cotidiano,
entonces... de golpe...
la nostalgia llegó
antes que nadie,
la nostalgia
empezó a moverse
como una sombra,
lista para atrapar
el alma,
no me detuve a pensarlo,
pero...
era la nostalgia
la que llegaba despacio
se acercaba lentamente
preparada para sorprenderme,
y con ella,
se aproximó la tormenta
y los ojos
al final
aunque no querían,
los ojos
se nublaron
y se llenaron
de agua...
Guatemala, 31 de mayo de 2005
Me encanta, recuerdo la primera vez que me lo recistaste el dia que Claudia y yo fuimos a tu casa. Te felicito Miriam, excelente trabajo :)
ResponderBorrar~ Carla A