Y allí estaba el sol
Tu aroma y tu silenciotus pétalos y tu canto de agua
los encontré hoy
en tan sólo un parpadeo
siempre habían estado allí
los había creído perdidos
por falta de esperanza quizás
todo pasaba porque sí
el desaliento parecía
cogerme el suspiro
tenía miedo de mi sombra
y ahora el cansancio
me atrapaba el cuerpo
todo me atemorizaba…
y así, de pronto, lo escuché,
al pájaro de mi cuento
al ave azul que era tan buscada
y salí emocionada a su encuentro
su trino era tan brilante como el cielo
y la luz de sus ojos
parecía perderse en el horizonte planetario
entonces, descubrí mis flores
allí estaban los lazos de amor de mi patio
esas alianzas verdes tejidas en puntada fina
que surgían como una marejada
y allí se erguían también mis rosas,
y mis violetas y geranios
había olvidado lo afortunada que soy
entonces de pronto sentí el viento tibio
que me besaba los labios
y pude ver las nubes
e imaginar los aromas
y así las cadencias de la tarde
llegaron como un murmullo
llegaron todos de pronto
para inundarme
plenamente
y así de ésta manera
mi día
estuvo
completo…
Miriam de León Escobar
Guatemala, 20 de marzo de 2020.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario