“Las zapatillas”
Abrí la caja redondaforrada con papel de china
y sí, allí estaban
tremendamente maravillosas
eran de seda roja brillante
las más hermosas vistas
se trataba de mis zapatillas de ballet
parecidas a las del cuento
tuve miedo a ponérmelas
y me detuve por un segundo
pero pensar en la danza me sedujo
primero mi traje de vuelos
y luego las punteras de plumas de cisne,
le siguieron los listones de seda
cruzados por delante
próntamente los até y listo
y… la música empezó
la sentí sonar en mi cabeza
como si fuera un sueño milagroso
me atemorizaba que la historia me atrapara
pero aún así empecé a dar vueltas
nada podía detenerme
y bailaba como dríada
mis brazos ahora eran alas de ángel
y las manos aleteaban como mariposas
mi cuerpo se volvía etéreo
y me mecía, vibraba,
me estremecía y daba vueltas
y el salto mío llegaba hasta el cielo
y la danza seguía y giraba y daba más vueltas
y más giros no podía detenerme
mi baile parecía convertirse en absoluto
y yo seguía con el baile y también escribía
y seguía escribiendo y bailaba
y bailaba y escribía
¡no podía detenerme!
deberían cortarme las manos
o los pies o las manos
así justamente
como en el cuento
de las zapatillas rojas
de Andersen…
Miriam de León Escobar
Guatemala, 28 de marzo de 2020.
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