martes, 31 de marzo de 2020

De vuelta

No me detuve a pensar
que quizás no siempre
los tendría cerca de mí
con su abrazo y sus palabras propias
no había reparado en todo lo hermoso
que afuera me esperaba
no sé por qué en éste instante
no lograba imaginarme sin el sol
y había olvidado no sé por qué
que ni hoy ni mañana ni pasado
podría salir de mi condena de encierro
y que el viento hoy quieto y sereno
no me desordenaría más el cabello recién cepillado
jamás imaginé que ya no podría escuchar
los piídos suspendidos de mi ventana
de los pájaros de alas marinas
ni tampoco vería las nubes
que recurrentemente me robaban el aliento
porque recién ahora, en este instante, descubría
lo que había irremediablemente perdido
pero, sin embargo me percataba
que realmente era afortunada
y que a pesar de todo siempre sería dueña
y podría vivir con mi sol propio
con mis pájaros inventados
y mis nubes entrelazadas
y con mi viento de gaza
y así entonces
sin planearlo siquiera
seguiría aguardando por los abrazos
y por las palabras propias
de todos los que amo
rogando porque
los inseparables
de quienes soy dueña
cuando llegara el momento
me esperarían a la vuelta
de la esquina y que seguirían
siempre allí
pendientes
de la llegada de
mis pasos.

Miriam de León Escobar
Guatemala, 30 de marzo de 2020.


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