Avecilla
Me quedé quietay en silencio
no quería perturbarla
caminaba
serena
confiada
y se movía
muy despacio
sus pasos breves
caían agitados
cómo piedrecitas
de la noche...
y en ese instante
mi pulso se acelera
y mi respiración
se hace imperceptible
en ese instante
me convierto
en su cómplice
de su paseo
de la tarde...
Ferrara, 20 de mayo de 2019.

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