El estambre marrón
tenía una cajita
parecida a la de pon-pón
se habría
se cerraba
pero rechinaba un
montón
allí guardaba mis
palabras
esas que sacaba
cuando quería escribir
y con ellas tejía
sueños… amores… cuentos
y también versos
pero un día busqué en
mi caja
y la encontré vacía
entonces…
busqué mis agujas
las plateadas esas de
tricot
y volví a tejer aquella
bufanda
con el estambre marrón…
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