miércoles, 2 de noviembre de 2016


Toma de conciencia



Abiertos, muy abiertos,

los ojos se olvidan del sueño,

la hierba en la mejilla

y un libro de retazos

se esfuma con la tarde.

Mi conciencia en vegetal paréntesis

y el gusano del tedio

roe mis vísceras conformes.

El mismo verde,

 la misma tarde.

¡De pronto… palpé o sentí

en mis dedos a los muertos!

Veintiocho muertos

veintiocho gritos de luz

entre la sombra

y sin querer queriendo

grité de rabia con el rencor del odio

gritos de alba y esperanza…

19 de octubre de 1964l

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