Llegaste al fin...
Como un rayo de sol
como el aroma
de las rosas
como el colibrí
que aletea nervioso
en busca de Dios...
como el aroma
de las rosas
como el colibrí
que aletea nervioso
en busca de Dios...
Así... llegaste...
Vi tus ojos
y en ellos
encontré
los suyos,
tu sonrisa
tu mano
eran
precisamente
como su piel
cálida...
Vi tus ojos
y en ellos
encontré
los suyos,
tu sonrisa
tu mano
eran
precisamente
como su piel
cálida...
Desde ese instante
te supe suya,
como si en tu mirada
se asomara
su alma...
y se juntaran
ambos latidos
los de él
y los tuyos
...y sentí su nostalgia
otra vez
y recordé
el suspiro
perenne
prendido
en sus labios.
te supe suya,
como si en tu mirada
se asomara
su alma...
y se juntaran
ambos latidos
los de él
y los tuyos
...y sentí su nostalgia
otra vez
y recordé
el suspiro
perenne
prendido
en sus labios.
Y desde entonces
...te quise.
Amé tus ojos,
y tu sonrisa
y tu mano...
...te quise.
Amé tus ojos,
y tu sonrisa
y tu mano...
Sí... así llegaste...
asomándote
suavemente
como el amanecer...
asomándote
suavemente
como el amanecer...
Y sí... así fue
como te encontré.
A ti querida niña
a ti
que eres su mitad
y que...
precisamente
eres
esa parte
esa parte
maravillosa
que faltaba
para estar completa
y estar en paz...
Miriam de León Escobar
Washington, 22 de julio de 2011.
como te encontré.
A ti querida niña
a ti
que eres su mitad
y que...
precisamente
eres
esa parte
esa parte
maravillosa
que faltaba
para estar completa
y estar en paz...
Miriam de León Escobar
Washington, 22 de julio de 2011.
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